Hoy en día, el tratamiento ideal para reemplazar un espacio por la pérdida de un diente es el uso de implantes dentales, la solución fija más recomendada. Los implantes son unas piezas de titanio totalmente biocompatibles con el cuerpo humano que te colocamos en el hueso y que imitan las raíces de tus dientes. En un solo día, y previo estudio por parte del doctor de una radiografía específica en 3D para ver el hueso, podemos rehabilitar ese espacio con estos implantes. Necesitaremos un periodo mínimo de 2-3 meses para que el implante se integre en tu hueso, aunque dependiendo de la densidad y calidad ósea, podemos esperar en algunos casos hasta 6 meses. Transcurrido este tiempo, podemos proceder a realizar la fase restauradora de la corona.

 

Hay ocasiones, sobre todo en sector estético, es decir, cuando enseñas los dientes en sonrisa, en los que podemos intentar realizar la extracción del diente e incluso colocar el implantes y la corona provisional el mismo día, siguiendo siempre las pautas indicadas por el doctor Caballero de Rodas.

 

En los casos en los que tenemos que rehabilitar molares, o zona del sector posterior, muchas veces no es posible poner las coronas sobre la marcha. Esto se debe a la fuerza masticatoria que ejercemos con los molares y a cómo los micro traumatismos por la masticación podrían perjudicar a la estabilidad y integración de los implantes en el hueso.

¿Te gusta este artículo? Compártelo

Deja tu comentario

Noticias relacionadas